Yo les aconsejo que los sorprendan con regalos tecnológicos, clásicos, originales o divertidos. Y no te creas el mito de que a los chicos sólo nos gusta lo que tiene que ver con consolas o coches. Échale un vistazo a estas recomendaciones:
1.
Clásicos: los hombres recibimos con suma alegría todos los regalos que puedan ser útiles para nuestro día a día. Ahí tienes, por ejemplo, las clásicas deportivas de Munich, más o menos modernas según las preferencias del destinatario. Mascaró ofrece un original neceser de viaje, para que nunca más veas nuestro cepillo de dientes tirado por la maleta, o una cartera cuidada hasta el último detalle, con piel de coco y cuidados remates.
2.
Tecnológicos: si tu pareja, tu padre o tu hermano ha caído rendido a los encantos de Wii, podés apostar por U-Sing, el primer juego de karaoke para la blanquita de Nintendo. También acertarás seguro si apotás por las últimas novedades de Philips en temas de afeitado. La Philips Nivea for Men, con nuevo diseño, nuevos colores y nueva loción Microtec protege la piel hidratándola mientras se produce el afeitado. Si el regalo es para tu pareja, Philips presenta el nuevo masajeador sensual, que añade una nueva dimensión a tus caricias y una carga erótica adicional gracias a las vibraciones. Si querés optar por una versión más friki, podés recurrir a la nueva cámara de Ingo Devices del Fútbol Club Barcelona. 5 megapíxels, diseño exclusivo, resistente y prohibida para los seguidores merengues.
3.
Personales: Pureras de distintos tamaños y petacas en marrones o negros de confortable piel que rompen los tradicionales colores masculinos, son los caprichos ideales de Mascaró para regalar estas Navidades. Podés optar por la nueva colección de relojes de Burberry estilo inglés. Pensados para un público fiel y elegante, Burberry quiere homenajear a sus diseños más exitosos adaptándolos a las nuevas tendencias.
4.
Solidarios: La marca The Quiet Life apuesta por las buenas causas con esta camiseta, cuya recaudación se destina a a la Organización de la Fibrosis Quística. Porque regalos y solidaridad también pueden ir de la mano.



